La virgen de la candelaria del Perú
La virgen de la candelaria del Perú
En tiempos coloniales, los indios que trabajaban en las minas informaron a menudo haber visto a la Virgen María rodeada de llamas y luchando contra el demonio. En 1675, una comisión jesuita dirigida por el Padre José María Zola fue enviada a San Carlos de Puno para investigar el suceso. Una vez en el lugar, también presenció el milagro de la Virgen, le dio el nombre de Virgen de la Candelaria y la nombró patrona de Puno.
Candelaria, pues, alude a las llamas o candela que rodeaban a la Virgen María. Sin embargo, el festival coincide con una fiesta en el tradicional calendario católico, que conmemora el período de purificación de Nuestra Señora ya que, según la ley hebrea, las mujeres debían permanecer recluidas cuarenta días después del alumbramiento.
El festival de La Candelaria es rico en color, movimiento y sonidos. Estos festivales se preparan con mucha antelación y están a cargo de los "mayordomos" (personas designadas para auspiciar y organizar el festival del presente año) que trabajan con el apoyo de toda la comunidad. Representantes de distantes lugares llegan al festival todos los años. Esta celebración empieza en Puno el 24 de enero con novenas (rezos y oraciones) y dura ocho días. Luego viene la fiesta central, el dos de febrero, para continuar con ocho días (octava) de bailes y jarana. La octava celebración tiene lugar el domingo siguiente después del dos de febrero y consiste en una competencia de danzas folclóricas desde los lugares más remotos de Puno en el estadio Enrique Torres.
