Catedral de Ayacucho

Catedral de Ayacucho
Su fachada de estilo barroco renacentista fue construida entre 1612 y 1671. Posee altares bien preservados, tallados en fina madera y cubiertos en pan de oro, así como un espléndido tabernáculo de plata, una lujosa custodia y variadas pinturas de la escuela ayacuchana. La catedral también alberga una colección de objetos religiosos de oro y plata de la época colonial.
Se sitúa en el lado este de la Plaza Mayor de la ciudad de Ayacucho. El Rey Felipe III de España ordenó su construcción por Real Cédula del 5 de julio de 1612, dedicándola a la Virgen de las Nieves; su construcción actual demoró cerca de cuarenta años y se consagró el 19 de mayo de 1672. Consta de tres naves de sobria arquitectura que contrastan con la exquisitez de su espacio interior, el cual está decorado con retablos en Pan de Oro de estilo barroco-churrigueresco, destacan también el tabernáculo de su altar mayor forrado con láminas de plata, y las delicadas tallas de sus confesionarios y el púlpito. Exhibe lienzos de diversas escuelas pictóricas de la época colonial. Son famosos el retablo de Nuestra Señora de Socos, del Señor de Burgos y del Niño Llorón, historias que figuran en Las Tradiciones Peruanas de Ricardo Palma.
